Montar un restaurante 100% orgánico

La popularidad de los alimentos orgánicos y los restaurantes que los sirven se ha disparado en los últimos años. Lo que antes era un nicho de mercado es ahora una floreciente industria de miles de millones. Cada año, las cifras de clientes que compran este tipo de productos se ve incrementada de forma muy importante.

Aunque gestionar un restaurante orgánico no es fácil: los alimentos orgánicos son más caros y a veces más escasos que los alimentos procesados, lo que puede elevar el coste. Pero plantearse abrir un restaurante orgánico puede ser una muy buena opción, especialmente en este momento.

El concepto de restaurante orgánico consiste en diseñar la oferta gastronómica de tu restaurante, basándote en productos naturales, provenientes de la agricultura ecológica certificada, libre de conservantes y químicos.

Si sopesas apostar por este tipo de oferta, queremos compartir algunas de las principales razones por las que decantarse por el «sí, quiero»:

1. El #organicfood, una «moda» que ha venido para quedarse.

Los comportamientos de éstos consumidores demuestran que una vez han probado las ventajas de consumir productos más naturales, la gran mayoría no vuelve a escoger las alternativas convencionales. Incluso aunque consumirlos signifique un sacrificio mayor para el bolsillo. Teniendo en cuenta la pasión que despiertan este tipo de alimentos, valorar este concepto de negocio orgánico es, sin duda, una apuesta muy segura para los propietarios de restaurantes.

2. Los restaurantes orgánicos pueden ser rentables.

A pesar de que comprar ingredientes orgánicos tiene un coste superior, los clientes están dispuestos a pagar un precio más elevado para comer alimentos que, además de saludables, son también respetuosos con el medio ambiente. De hecho, este tipo de consumidores recortan antes otros gastos, para poder permitirse consumir comida orgánica.

Por ello, un mayor coste de la materia prima puede traducirse en un incremento en el precio que pueda incluso resultar más rentable, ya que los clientes que te escojan percibirán el valor real de tu nueva oferta.

3. La comida orgánica es más responsable con el medioambiente.

Cultivar alimentos orgánicos en lugar de los convencionales no solo protege el planeta, también ayuda a mejorar problemas medioambientales. La agricultura orgánica ayuda a sanear la tierra manteniendo mejor sus nutrientes y resolviendo su erosión.

También permite conservar y proteger mejor nuestro suministro de agua y reducen la necesidad de consumir combustibles fósiles que impactan en el cambio climático. En resumen, contaminan mucho menos y ayudan a regenerar recursos naturales.

4. La comida orgánica es más apetecible… ¡y lo sabes!

Los clientes conocedores de ésta tendencia, saben que cuando consumen productos convencionales en realidad se exponen a ingerir parte de los pesticidas, químicos, aditivos, hormonas y antibióticos. Incluso posiblemente partículas de lodos provenientes de las aguas residuales usadas para el regadío. Delicioso, ¿no?.

Cada vez más los clientes buscan consumir opciones que, a través de la certificación orgánica, estén libres de todo este tipo de desagradables ingredientes que nadie quiere imaginar en su plato. Por ello, la comida orgánica es mucho más apetitosa que la convencional.

5. La oferta es cada vez más variada.

Hasta hace no mucho, era difícil encontrar hasta una ensalada realmente orgánica al salir a cenar. En cambio, cada vez más los restaurantes han incluído en sus cartas una selección de platos realmente orgánicos que incluyen todo tipo de ingredientes al alcance de los chefs; frutas y verduras durante todo el año, pastas, chocolates, miel, queso e incluso productos para hornear además de una inacabable lista de vinos y licores. Las carnes orgánicas no faltan. Desde aves de corral hasta carnes muy premium.

La cadena de distribución de este tipo de productos es ya muy accesible y los chefs que quieran pasarse a este concepto no tienen problemas para diseñar cartas completamente orgánicas.

6. La creatividad «orgánica» no tiene límite.

Si bien cada vez hay más alimentos orgánicos disponibles, los restaurantes orgánicos y sus chefs que trabajan este tipo de especialización mantienen sin duda un carácter creativo que les permita ofrecer un menú con producto siempre fresco y costes controlados.

Como no todos los alimentos orgánicos están disponibles durante todo el año a nivel local, o incluso nacional, tu menú deberá cambiar para adaptarse a las estaciones. Aunque adaptar tu oferta a la disponibilidad de productos puede ser un desafío, también es una excelente oportunidad para probar nuevos platos y reinventar tu carta de forma que sorprenda tus clientes y les enganche a volver a probar tus novedades.

7. La comida orgánica apoya a la comunidad local.

Las sinergias que crearás con tu comunidad local o de proximidad son muy valiosas. Como restaurante orgánico, ayudarás directamente a mantener a los agricultores y ramaderos de la zona, y a la vez estarás aportando un granito de arena a mantener una economía fuerte en la zona.

Este tipo de simbiosis, pasarán a formar parte de los valores de tu empresa y los clientes de la zona no dudarán en apostar por aquellos restaurantes que no solo se interesan en ganar dinero, sino también en aportar valor a la comunidad en la que se encuentran.

8. Aumenta la productividad y motivación de tus empleados.

Aunque te sorprenda, un giro en tu concepto de negocio puede brindarte la clave de la motivación de tu personal. Según «The Green Restaurant Association», los restaurantes orgánicos obtienen mejoras directas tanto en la productividad como en la moral del personal, una vez se pasan al lado «ecológico». Puede que tenga mucho que ver con que gran parte del personal que trabaja en el sector de la restauración, está entre los 20 y 30 años. Estas generaciones (y las futuras) están cada vez más interesadas en el medio ambiente, la sostenibilidad, la salud y la economía local.

Cada vez más, las personas no quieren «solo un trabajo». Cuando es posible, prefieren decantarse por empleos que les ayuden a marcar una diferencia en su comunidad y el mundo en general. Por ello, los denominados «empleos verdes» están cada vez más valorados en todos los sectores y tu restaurante orgánico podría ser un buen candidato a captar empleados más felices y productivos.

9. Diseñar tu estrategia de Marketing estará «chupado».

La comercialización orgánica de restaurantes pasa de forma casi «natural» (nunca mejor dicho). No hay nada más fácil que vender a los clientes productos frescos de granja, ingredientes locales de temporada y platos saludables sin pesticidas.

Cuando tus clientes sepan qué beneficios aporta tu oferta, será facilísimo que te recomienden, repitan y acudan a tu restaurante de forma muy frecuente sin tener que hacer grandes esfuerzos de Marketing. Sin duda, operarás uno de los conceptos de restauración más virales del momento.

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