La financiación de tu nuevo restaurante

Si tienes una idea original y con verdadero potencial y estás decidido a enseñarla al mundo en forma de restaurante, no disponer de los fondos suficientes no debería ser un obstáculo. Incluso si tu calificación crediticia es baja, no significa que debas renunciar a su sueño.

Es posible que los bancos no estén dispuestos a financiar tu sueño, pero otras personas pueden estar de acuerdo con tu nuevo concepto gastronómico y pueden estar interesados en invertir en tu negocio. Pero incluso si no encuentras un inversor tradicional, lejos de abandonar tu idea, puedes considerar darle un giro al proyecto y empezar mas humildemente mediante un concepto diferente que te ayude a comenzar con menos dinero. Al comenzar poco a poco con una foodtrack o un pequeño puesto en una feria, demostrarás a bancos, inversores y al mundo en general que te tomas en serio la alimentación y tienes lo necesario para que tu idea sea un éxito.

Si lo que quieres es abrir el negocio en un local, debes contemplar que un restaurante supone una inversion mínima de entre 50.000 y 75.000 €. Son las cifras para un pequeño restaurante como una cafetería o un local de pocas mesas. Puedes ahorrar también recurriendo a equipamiento (sobre todo de cocina) procedente de establecimientos que han cerrado o han renovado. También con mobiliario de segunda mano que puedes restaurar tu mismo. Aunque en este caso has de tener en cuenta la ambientación final que obtendrás en la sala. Si vas a montar un restaurante muy minimalista no esperes un ticket medio alto ni un público de clase media alta.

Opciones de financiación

Si no dispones de suficiente dinero para el proyecto inicial, cuentas con opciones de financiación que no siempre han de proceder de bancos. La mas elemental es el Bootstraping. Significa literalmente calzarte las botas y empezar con tus propios ahorros, reduciendo al máximo los gastos. Ideal para conseguir los primeros ingresos a través de versiones rápidas de tu idea gastronómica (ferias, micro-locales o corners en centros comerciales).

Puedes recurrir a familiares y amigos y conseguir la financiación total de la inversión de un pequeño local. Este recurso es rápido y los requisitos menos exigentes que los que impone un banco o un inversor. Te permite devolver el dinero con mayor tranquilidad e incluso puede que algún familiar acceda a darte un préstamo a tipo cero o incluso una donación. No obstante, la financiación familiar conlleva el riesgo de hundir las relaciones familiares. ¿Por qué?, según las estadísticas 95 de cada 100 negocios cierra en los tres primeros años. Lo pragmático es pensar que formarás parte de esa estadística, pero si tu idea es brillante y tu esfuerzo descomunal, puede que formes parte del 5% triunfador.

Si no quieres compartir el capital, los bancos ofrecen productos orientados a emprendedores y nuevos negocios: microcréditos y créditos especiales para empresas con fines sociales o ligadas a la investigación. Los intereses actualmente oscilan entre el 3,5% y el 7,5% anual y a diferencia de la familia que confiará en tí, los bancos te pedirán un plan de empresa original elaborado por tí en el que ofrezcas una hipótesis de gastos e ingresos bien argumentada.

Si estás pensando en ayudas públicas en forma de subvención o de crédito blando, lamentamos decirte que suelen dar preferencia a iniciativas tecnológicas o con un componente social o medioambiental y especialmente que sea escalables. No obstante puedes hablar con tu banco para que te informe, como mediador, de las posibilidades de optar a créditos ICO (Instituto de Crédito Oficial) y del BEI (Banco Europeo de Inversiones).

Business angels o Crowdfunding

Los expertos afirman que vale más que un inversor de prestigio aporte dinero a tu proyecto que cinco subvenciones. Y dado que la cocina española ha alcanzado un enorme prestigio,  incubadoras y aceleradoras como Eatable Adventures, especializadas en el sector gastronómico, serían una opción a considerar si tu proyecto fuese una startup de alto potencial e innovacion en alta cocina, tuviese un enfoque revolucionario y gran escalabilidad. En ese caso, podrías contar con formación, mentoring, contactos útiles y capital para tu empresa. Pero el desafío de esta financiación será el examen de cada detalle de tu plan de negocio.

Los business angels y las rondas de financiación funcionan normalmente cuando el negocio ya se ha iniciado y presenta buenos resultados en las primeras métricas. En este caso se abre una ronda de financiación entre inversores profesionales o business angels, que además de facilitar el dinero, aportan conocimiento del negocio y valiosos contactos. Pero no tengas mucha fe en que se fijen en tu humilde restaurante, salvo que hayas iniciado una idea gastronómica continuada en el tiempo que quieras hacer crecer.

¿Y el Crowdfunding que está tan de moda? ¿Es legal? Por supuesto. Las Plataformas de Financiación Participativa son una vía de financiación rápida y de fácil acceso regulada y supervisada por la CNMV. Con este sistema puedes pedir a pequeños inversores que apuesten por tu proyecto con fondos. Pueden invertir de manera desinteresada, pero lo normal es ofrecer algo a cambio, como consumiciones por valor de la aportación y más, trato vip o una participación en el capital. También pueden realizar un préstamo a cambio de intereses.

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