Sugerencias para mujeres propietarias de restaurantes

En países como Estados Unidos más del 50 por ciento de los restaurantes tienen capital femenino. Las mujeres no sólo trabajan en ellos, sino que forman parte del sector de la restauración en calidad de propietarias, aunque su género las enfrenta a un conjunto distinto de desafíos que sus colegas masculinos no siempre abordan.

En restaurantes gerenciados por mujeres es fácil observar un espíritu de equipo. Las mujeres tienen mayor capacidad para conectar con los empleados de manera genuina y auténtica. En un sector con una alta tasa de fracaso, en Food Manager queremos mostrarte 10 pautas inteligentes dirigidas especialmente a propietarias de restaurantes. Que pueden hacer antes y después de la apertura, para garantizar el éxito del negocio en los próximos años.

1. Asegúrate de querer ser dueña de un restaurante

Si eres mujer y estás pensando en abrir un restaurante, lo primero que debes hacer es tener claro los motivos que te han llevado a esa decisión, ¿por qué quieres hacerlo?. Sin duda la cocina en tu vida debe ser más que una afición, una pasión. Si abres un restaurante solo porque estás a disgusto en tu trabajo la situación puede ser peor que tu puesto actual. Incluso siendo una buena cocinera, dar el salto a la propiedad de un restaurante te enfrentará a una realidad que a menudo nada tiene que ver con el escenario que preveiste, ya que ser dueña de un restaurante requiere mucho trabajo. La rutina diaria te puede superar si no has tenido experiencia previa o no estás preparada. Este es el motivo por el que tres de cada cuatro restaurantes cierran antes de cumplir tres años.

Hay aspectos de la administración del negocio que no difieren del género de la persona que lo gerencia. Deberás ponerte, según convenga, el gorro de chef, contable, directora de personal, camarera, etc. Todos te mirarán como la propietaria milagrosa que deberá resolver los muchos problemas que surgen cada día.

No queremos disuadirte de la idea de montar un restaurante. Nada mas lejos de nuestra intención, ya que la mayoría de profesionales de Food Manager nos hemos «criado» junto a los fogones o tras la barra de restaurantes. Precisamente por ello queremos que como nosotros, estés preparada y seas consciente del desafío de ser una empresaria en un negocio de alto estrés.

2. Perfecciona tus habilidades comerciales

Muchas mujers quieren comenzar su propio restaurante porque les encanta cocinar y sus amigos alavan su destreza en la cocina. Pero normalmente cuando cocinas para tus invitados en casa, tu motivación no es obtener un beneficio económico con la comida, mientras que en tu propio restaurante, ganar dinero es tu principal objetivo.

Tu local es ante todo una pequeña empresa cuyas finanzas pueden ser complejas. Se trata de un negocio que a diferencia de tu cocina, tiene muchas reglas y regulaciones que deberás seguir, impuestos que deberás pagar, primas de seguro que deberás contratar, nóminas que deberás atender regularmente, etc. Por lo tanto, cualquier mujer que desee abrir un restaurante debe tener una comprensión básica de aspectos financieros como el flujo de efectivo, las cuentas de pérdidas y ganancias y otros herramientas de gestión que ayudarán a tomar decisiones comerciales acertadas.

Si aún no tienes estas habilidades sería conveniente adquirirlas. Puedes asistir a una escuela para adultos o seguir un curso de finanzas básicas por internet.

3. Aprende a ser la lider de tu restauraute

Las mujeres en roles de liderazgo tienen claras ventajas sobre sus homólogos masculinos. A menudo son más empáticas y cariñosas con sus empleados, lo que contribuye a crear una atmósfera casi familiar. Todo esto es positivo, hasta que llega el momento de tomar decisiones difíciles, como recortar atribuciones o despedir a alguien que tenga un historial de bajo rendimiento. Lamentablemente las mujeres parecen están condicionadas socialmente a ser más condescendientes y educadoras, de modo que cuando ejercen el poder pueden ser etiquetadas como mandonas o irrazonables.

Como mujer propietaria de un restaurante, debes hallar el equilibrio entre empatía natural hacia los demás y eficiencia para el negocio. Hazlo lo mejor que sepas pero sobre todo, se tú misma y no intentes agradar a todo el mundo siempre. Si necesitas despedir a un empleado, asume que probablemente él no vuelva a mirarte nunca más con respeto o agrado. Pero una buena líder es consciente de ello y sabe que no debe dejar que esa actitud interfiera en el funcionamiento del negocio. Al igual que las habilidades financieras del punto anterior, hay muchos recursos para desarrollar a tu líder interno. Al contrario de la creencia popular, el liderazgo no siempre es una característica natural con la que se nace. Es un talento que puede cultivarse y aumentar con el tiempo gracias a la práctica y formación contínua.

4. Ser madre y empresaria

Históricamente la mujer ha mantenido un rol enfocado a la familia y al hogar, donde las tareas de casa y el cuidado de los hijos autolimitaba e impedía a muchas mujeres a aspirar a un desarrollo profesional en los negocios. Afortunadamente el panorama actual posibilita atender a tu familia sin renunciar al camino del emprendimiento, permitiéndote montar tu propio restaurante y gozar de una vida social activa.

Especialmente si tu negocio está muy próximo a tu vivienda, durante el periodo de edad en el que tus hijos son menos conscientes de sus actos, procura no convertir el restaurante en la extensión de tu hogar. Debes evitar que la inevitable influencia familiar distorsione tu entorno profesional, permitiendo por ejemplo que algún rincón del comedor se convierta en aula de estudio o la barra en un lugar donde los pequeños jueguen a cocineros.

Hogar y negocio son esferas complementarias en tu vida, pero independientes conceptual y funcionalmente. Debes asumir el reto que supone compaginar tu lado profesional con el familiar, planificándote, identificando tus prioridades, aprendiendo a administrar tu tiempo y asumiendo los inevitables imponderables que se presentarán durante la infancia de tus hijos. Si además eres capaz de reservar un tiempo para tí, habrás conseguido la cuadratura del círculo que supone ser emprendedora en un sector donde los horarios nada tienen que ver con los de una oficina o industria.

5. Apóyate una red de colegas de profesión

Otro aspecto que te aportará confianza es establecer una red de apoyo, no sólo a través de familiares y amigos, sino inscribiéndote en alguna asociación de pequeñas empresas o una asociación de restauradores. Dirigir un restaurante desde la soledad puede ser frustrante y tener a otros en quienes apoyarse, aunque solo sea para chatear, puede ser útil para los emprendedores. De hecho, Foodix nació como una plataforma en línea que empoderara más a los profesionales de restaurantes y cafeterías ayudándoles a no sentirse tan solos en la gestión y toma de decisiones de su negocio.

En paises desarrollados el número de empresarias continúa creciendo y las mujeres propietarias de restaurantes dominan la mitad del mercado de pequeños restaurantes independientes. A medida que las mujeres continúan asumiendo más roles de liderazgo, es importante saber cómo aprovechar sus talentos naturales y cultivar otros nuevos. Comprender las finanzas, sentirse cómoda en el conflicto, saber cuándo pedir ayuda y mantener un círculo de apoyo cercano son solo algunas de las formas en que las mujeres pueden administrar restaurantes exitosos ahora y en el futuro,

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